
El dolor y la indignación marcaron el último adiós a Juan Martínez Castro. Entre lágrimas y pedidos de justicia, familiares y amigos acompañaron el sepelio del vigilante hasta el cementerio Parque Eterno de Trujillo.
La víctima permaneció cinco días internada en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Belén, pero finalmente falleció debido a la gravedad de sus lesiones. Juan Martínez dejó en la orfandad a cuatro hijos.
Sus familiares lo recuerdan como un hombre trabajador que, además de desempeñarse como vigilante, elaboraba artesanías y las vendía en las calles para sostener a su familia.
El accidente ocurrió la noche del pasado 3 de mayo en la urbanización El Golf. Según las investigaciones, Juan Martínez fue atropellado por una camioneta conducida por Maricsa Polet Alfaro Cerna, de 32 años.
De acuerdo con el dosaje etílico realizado por las autoridades, la conductora manejaba con 1.84 gramos de alcohol por litro de sangre, casi cuatro veces más del límite permitido.
Mientras el vigilante permanecía hospitalizado, la conductora afrontaba el proceso en libertad bajo comparecencia con restricciones, situación que generó cuestionamientos y malestar entre los familiares de la víctima.
Tras confirmarse el fallecimiento del trabajador, la Segunda Fiscalía Provincial Penal de Flagrancia de La Libertad solicitó cambiar la imputación de lesiones culposas a homicidio culposo.
El Ministerio Público pidió más de cinco años de prisión, además del pago de una reparación civil superior a los 329 mil soles y la inhabilitación definitiva para conducir vehículos.
La próxima audiencia del caso fue programada para el 28 de mayo.

