
Investigadores chinos identificaron nuevas reservas de tierras raras en las provincias de Heilongjiang y Jilin, al noreste de China. El hallazgo podría fortalecer aún más el dominio del país en minerales estratégicos para la industria tecnológica y militar.
Los científicos de la Academia China de Ciencias detectaron depósitos formados por ciclos naturales de congelación y deshielo. Este proceso fracturó rocas ricas en minerales y generó formaciones con arena y grava, materiales más fáciles de procesar que los yacimientos tradicionales.
A diferencia de los depósitos del sur de China, donde los minerales quedan atrapados en arcillas y requieren procesos químicos complejos, las nuevas reservas permitirían una extracción más rápida y con menor impacto ambiental.
Según el estudio publicado en Acta Petrologica Sinica, las nuevas formaciones contienen minerales como monacita y xenotima, además de elementos clave como cerio, neodimio, lantano e itrio.
Los investigadores señalaron que este modelo podría mejorar la eficiencia minera y reducir la pérdida de minerales durante el procesamiento.
Las tierras raras son un grupo de 17 minerales esenciales para fabricar vehículos eléctricos, teléfonos móviles, imanes permanentes, superconductores y sistemas de defensa avanzada.
Actualmente, China procesa cerca del 90 % de las tierras raras del mundo y mantiene una posición estratégica en el mercado global.
El descubrimiento también rompe con la antigua idea de que los minerales pesados solo se encontraban en el sur del país. Ahora, los científicos confirmaron la presencia de elementos ligeros y pesados en regiones del noreste chino.
Expertos consideran que estas nuevas reservas podrían reforzar el suministro de materias primas para sectores vinculados a energía, tecnología y manufactura avanzada.

