
En Trujillo, un incidente grave encendió las alertas sobre la seguridad en las instituciones educativas. Agentes de la Policía Nacional del Perú retuvieron a dos estudiantes de 13 y 14 años del colegio CECAT Marcial Acharán tras encontrarlos en posesión de un arma de fuego dentro del plantel.
Luego del hallazgo, la Policía trasladó a los menores a la comisaría del sector para realizar las diligencias correspondientes, con la intervención de unidades especializadas en menores. Según información preliminar, uno de los escolares habría ingresado el arma al centro educativo, lo que generó momentos de tensión entre estudiantes, docentes y personal administrativo.
Tras lo ocurrido, padres de familia acudieron al colegio para exigir explicaciones a las autoridades. Durante su presencia, expresaron preocupación por la seguridad de sus hijos. El hecho reactivó el debate sobre los protocolos de control en las instituciones educativas.
Horas después, representantes de la Gerencia Regional de Educación informaron en conferencia de prensa que evalúan implementar medidas como detectores de metales y revisiones de mochilas. Además, anunciaron el refuerzo del acompañamiento psicológico para los estudiantes involucrados.
Este caso ha generado un llamado urgente a fortalecer las estrategias de prevención de la violencia escolar en la región La Libertad.

